El comercio electrónico empresarial se creó para un mundo de usuarios identificables y recorridos predecibles. Ese mundo ha cambiado. Las señales más valiosas ya no son históricas, sino conductuales e inmediatas.
Hoy en día, una gran parte de los visitantes son anónimos. El consentimiento se rechaza con frecuencia, especialmente en Europa. En el caso de los productos de alta consideración, las decisiones de compra se toman en una sola sesión. El momento de la duda es donde se gana o se pierde la conversión. Actuar después de que finalice la sesión es demasiado tarde.